|
|
Es también una experiencia cotidiana encontrarse con niños físicamente sanos que hacen movimientos
repetidos o convulsivos: parpadear, mover bruscamente la cabeza, encogerse de hombros. Sucede que
determinado movimiento, que tal vez originariamente tenía alguna finalidad, se ha convertido en algo
obsesivo. El hecho de que sea el mismo movimiento el que se repita exactamente cada vez nos hace descartar
el diagnóstico de corea y de desasosiego o agitación común. El tic puede continuar cuando el niño se ve
aquejado de corea, y también es posible que los niños excitables tengan tics. Evidentemente, conviene
investigar las condiciones locales -examinar los ojos, por ejemplo, si se trata de un caso de parpadeo-, pero la
anormalidad reside en la necesidad de ejecutar repetidas veces el mismo movimiento, hasta el punto de que,
suponiendo que se logre su desaparición, lo más probable es que algún otro ocupe su lugar. El mejor
tratamiento consiste en no hacer caso del tic. Puede que persista, pero en tal caso los diversos tratamientos que
suelen recomendarse no hubiesen surtido ningún efecto.
Portada - Preguntas Frecuentes - Inscripción - Autoconocimiento - Psicologia - Mis Informes - Contáctenos Cuestionarios: Relaciónes - Personalidad - Creencias - Salud - Actitudes - Comportamiento Test de Amor - Test de Personalidad - Test de Autoestima
|
|